Conoce todos los aspectos fundamentales sobre el latigazo cervical

Síntomas del Latigazo cervical por accidente de tráfico.

Las consecuencias comunes sobre el latigazo cervical en accidentes, son los dolores intensos del cuello  durante varios días acompañado con diversos síntomas asociados como calambres, cefaleas o dolores de cabeza o cefaleas, vértigos, disminución de la fuerza en las manos (parestesias), alteraciones en el sueño, sensación de hormigueo o entumecimiento en brazos, manos, dedos, zumbidos en los oidos, fatiga, rigidez en el cuello y hombros….Algunos lesionados también tienen síntomas de latigazo cervical de carácter  psicológicos, derivados del dolor continuo que provocan irritabilidad,  depresión y el trastorno de estrés post-traumático. 

Los síntomas de esta lesión cervical tras un accidente  pueden aparecer inmediatamente después del accidente, o incluso en un tiempo hasta varias horas o días. Es muy común que en caliente, después del accidente, no te duela las cervicales pero al enfriarse o al despertarte al día siguiente es cuando empiezan a acompañarse las molestias. Para que se pueda reclamar posteriormente una indemnización es necesario que se cumpla el nexo cronológico del latigazo o por lo que la sintomatología debe aparecer dentro de las 72 horas del accidente.  Cuando un lesionado tiene una lesión que implica dolor o problemas en la columna vertebral, cervical o en la cabeza, una valoración médica es necesaria y obligatoria  para determinar la naturaleza de su lesión, y para desarrollar un plan de tratamiento médico adecuado para curarse debidamente.

La cervicalgia postraumática como lesión derivad del accidentes de tráfico.

El dolor en el cuello o algia en el cuello es un síntoma muy común en toda la población española, tanto en general como tras sufrir un accidente de tráfico. Es evidente que la mayoría de la población puede llegar a sufrir  dolor de cuello en su vida aunque, para la mayoría, el dolor de cuello no interferirá gravemente en las actividades normales y no requiere tener que ir al médico por ello, ya que con el tiempo se suele pasar..

Entre la variadas causas de sufrir o padecer cervicalgia tendremos. por ejemplo, la cervicalgia aguda, sin una causa inicialmente sospechada ni tampoco aparente (conocida como tortícolis), o traumáticas derivadas del un golpe o accidente (lesión por latigazo cervical). La Cervicalgia Crónica que, si bien el dolor no es tan intenso como en las cervicalgias agudas, sin embargo son muy permanentes en el tiempo. Psicosomáticas, producidas por estados propios de ansiedad o agobio debido a problemas de salud o stress; o psicosomáticas propiamente dichas, en que el paciente manifiesta muchos síntomas que al explorador le resultan incomprensibles anatómica y funcionalmente. Médicas (Neuralgia de Arnold. Cervico-braquialgias por dolor cervical irradiado a uno o ambos brazos, antebrazos o dedos, por compresión de las raíces correspondientes a C5-C6-C7 y D1).

El dolor de cuello es difícil objetivarlo ya que es subjetivo, y depende de la propia subjetividad del enfermo; muchos enfermos de latigazo cervical, aunque no aparezca nada en la radiografía que le hagan en urgencias, suelen sufrir el dolor cervical muy molesto.

El síndrome postraumático cervical se caracteriza por una dificultad diagnóstica ante la ausencia de objetividad de los datos exploratorios comunes (contractura, limitación de movilidad, puntos gatillo, tono muscular, etc.), lo que lleva a la conclusión de que el hecho de que se haga constar en el primer informe médico de asistencia la existencia de contracturas, no puede calificarse de prueba objetiva e irrefutable del daño, por lo que el fundamento ordinario del diagnóstico se halla en las manifestaciones del propio paciente, que no son susceptibles de verificación mediante pruebas médicas complementarias.

Tras un accidente, ¿qué diferencia hay entre un latigazo, un esguince o una cervicalgia postraumática?

En primer lugar, el término de “Latigazo cervical” no es el de una lesión en términos médicos, sino un mecanismo causal (forma de producirse esa lesión en concreto), es decir, como un latigazo. Por ello, desde un punto de vista médico, el latigazo cervical es definido como “un mecanismo de transferencia de energía al cuello, por un movimiento brusco de  aceleración/deceleración”. Muchas veces erróneamente se utiliza este término, incluso en urgencias en el hospital, por lo que debe de evitarse. Partiendo de que el latigazo cervical no es una lesión, sino un mecanismo causal, el mismo suele asociarse a diversos síndromes, esta vez sí que son lesiones derivadas del accidente, que son las que configuran posteriormente el síndrome cervical. Estas son por ejemplo, el dolor en el cuello o la cervicalgia (las palabras terminas en algias, significar que dolor), el dolor de espalda (lumbalgia o dorsalgia), la contractura muscular paravertebral, el dolor de cabeza o cefaleas, las parestesias y otros síntomas según las circunstancias concurrentes. 

El latigazo cervical, mecanismo lesional, no se puede entender como un síndrome, pues el síndrome supone un conjunto de síntomas o padecimientos de la víctima (lo subjetivo del paciente) y signos (hallazgos fruto de la exploración clínica). Las consecuencias lesivas del latigazo cervical se relacionan comúnmente a un esguince cervical (o lesión de las partes blandas o tejidos del cuello o de la región cervical). El esguince cervical puede presentarse bajo distintas formas. A veces leves, pero otras veces es posible la lesión de los ligamentos o tendones e incluso a veces rotura, pudiendo dar lugar a un subluxación, como lesión grave.

El tratamiento médico que debes de recibir para curarte

El tratamiento adecuado para curar debidamente un latigazo o esguince cervical suele ser los medicamentos para rebajar el dolor, como los antiinflamatorios (ibuprofeno), analgésicos (paracetamol, nolotil, enantyum), y si fuese preciso relajantes musculares (diazepan de nombre comercial Valium), el reposo y la aplicación de hielo o calor local, la inmovilización de la zona (mediante el uso de collarín blando) y un tratamiento de rehabilitación (fisioterapia) para hacer que la musculatura del cuello recupere el tono y la fuerza perdida tras la limitación de la movilidad.

El protocolo de rehabilitación normalmente seguido para la curación de un latigazo cervical normalmente incluyen las siguientes técnicas combinadas : cinesiterapia, magnetoterapia, masoterapia, mecanoterapia, microondas e infrarrojos.

Tiempo de curación habitual del esguince cervical ocasionado por un accidente.

La curación del esguince cervical dependerá de la gravedad del mismo, pudiendo durar en caso de esguinces leves entre 1 a 3 meses a los 8 meses en casos graves y particularmente severos. Tras el latigazo cervical nos puede quedar como secuelas un conjunto de síntomas asociados como la cervicalgia o dolor de cuello, paresteria, mareos, vértigos o dolor de cabeza.

El proceso de recuperación de latigazo o esguince cervical puede ser un proceso prolongado en el tiempo. La mayoría de estudios forenses determina que esta lesión suele curarse en un tiempo medio de 80 días (los hombres unos 73 días y las mujeres en cambio 85 días aproximados), alcanzado una mayoría la sanidad forense entre los 31 y 90 días.

Igualmente estos estudios demuestran que a pesar de ser una lesión que no es particularmente grave, la mayoría de los lesionados por esguinces cervicales curan con secuelas o lesiones permanentes (el 65% de las víctimas de accidentes con esta lesión), siendo lo más habitual padecer un síndrome postraumático cervical y una cervicalgia postraumática sin irradiación braquial.

Es también de destacar que el esguince cervical suele padecerse con más frecuencias en mujeres y sobre todo con intervalos de edad entre los 22 a 40 años. Ligado al latigazo, existe una amplia gama de síntomas: dolor en el cuello (a veces en la mandíbula, los hombros o el tórax), ansiedad o nerviosismo, dolor en el cuello irradiado a hombros y brazos, ansiedad o nerviosismo, dolor de cabeza, dolor en la parte baja de la espalda (dorsalgia), vértigos, alteraciones visuales, síndrome del túnel carpiano.

Los estudios de investigación y estadísticas realizadas han puesto de manifiesto, por ejemplo, que las mujeres generalmente están sujetos a un riesgo de “latigazo” doble que los hombres, debido a la menor crecimiento promedio de los músculos del cuello. Respecto a los informes biomecánicos, para determinar el potencial lesivo de los ocupantes, la determinación de las velocidades de los vehículos es tan sólo un factor, entre muchos más, que son necesarios para la reconstrucción del accidente y realizar su predicción biomecánica.

Además, tienen influencia sobre el movimiento de la cabeza en relación con el cuello y los hombros factores modo como:

  • La longitud del cuello, y el peso de la cabeza, que puede variar, dentro de ciertos límites, de individuo a individuo.
  • El tipo del reposacabezas.
  • El ajuste correcto de la misma o menor que la altura del sujeto.
  • La inclinación del respaldo.
  • La altura del sujeto.
  • La postura.
  • El ángulo de la colisión etc…

Algunos consejos para prevenirlo y evitarlo son: conducir con prudencia, a una velocidad moderada y siempre con el cinturón de seguridad y el reposacabezas debidamente colocado y ajustado (el reposacabezas debe de estar situado lo más vertical posible y no separar la espalda de él). Recordemos que nuestro Reglamento General de Circulación exige: “El conductor de un vehículo está obligado a mantener su propia libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción, que garanticen su propia seguridad, la del resto de los ocupantes del vehículo y la de los demás usuarios de la vía”.

"Contamos con una amplia red de clínicas de rehabilitación de confianza, ajenas a las compañías, que le darán el tratamiento médico que de verdad te corresponde, y lo importante, sin ningún tipo de limitación."

Clasificación del latigazo cervical según su gravedad.

En lesiones de latigazo cervical, la cabeza se somete a una aceleración repentina, seguida de una rápida desaceleración. La causa más común es un accidente de tráfico, donde se produce un mecanismo de aceleración-desaceleración cuya energía se transmite al cuello, pudiendo ocasionar lesiones en el esqueleto o partes blandas. La limitación de la movilidad dependerá del grado de dolor, de la cuantía del derrame articular y de la localización de la lesión. Si el derrame es intenso la movilidad estará restringida.  Estos síntomas pueden empeorar con el paso del tiempo. El cuello puede volverse rígido, lo que limita el rango de movimiento.

En función de la afectación que se produzca, el latigazo cervical se puede clasificar en los siguientes tipos en función de su intensidad y gravedad:

– Grado I: Se aprecian síntomas relacionados con la contusión sin contractura ni afectación neurológica. En este grado hay quejas sintomáticas: dolor cervical, rigidez cervical o contractura muscular. Es decir, el dolor es leve o de menor importancia. La sintomática puede aparecer al día siguiente. Las recomendaciones para este tipo de cervicalgia derivada de un accidente de tráfico es la de retomar las actividades habituales tan pronto como sea posible, si es preciso, entrenamiento en ejercicios y movilizaciones que puedan aportar beneficio a corto plazo.

– Grado II: Limitación de la movilidad de la columna cervical sin afectación neurológica. Los síntomas se aprecian tras el accidente.

– Grado III: se observa afectación neurológica. Es posible que exista fractura o luxación vertebral cervical. El dolor que padece el paciente es severo.